Ahora un nuevo crack mediático de esos que Galicia pare de vez en cuando (desde la drogha en el Cola-cao y aquel otro paisano de Ourense que murió aplastado por una roca mientras se tiraba una gallina, teníamos un hueco que ya necesitábamos llenar) nos explica cómo sobrevivir como gallegos a la radioactividad.
Así que ya sabéis: por si acaso, no tiréis las bolsas usadas del super. Ni los cartones de huevos, con esos podéis construir refugios antinucleares.